miércoles, 31 de diciembre de 2014

Amiga que ¡Dios te acompañe siempre.!


Nuevamente he estado pensando en que podría desearte este nuevo año además de las Bendiciones, la Salud y las Alegrías… y creo, que , una vez más, te deseo que tengas un año liviano, fácil, un año con muchos motivos de fiestas y celebraciones.

Te deseo tranquilidad y noches bien dormidas. Te deseo mañanas soleadas y sin ansiedad. Periódicos con buenas noticias y proyectos de paz.

Te deseo un año con menos stress y más tolerancia.

Te deseo muchos cafecitos ricamente conversados, libros bien leídos y trabajos bien hechos. Que tus cuentas de la farmacia sean por cosméticos y no por medicamentos y que las del supermercado sean por chocolates y no por limpiadores…

Quiero que seas querida, adorada y respetada.

Te deseo tantas cosas...

Te deseo buenas mamografías. Que si necesitas inyecciones sean de Botox y no de antibióticos.

Que nadie te moleste (si es que hay alguien pensando en hacerlo), y que cantes bien fuerte cuando vas sola en el carro…

Que tengas un año con vacaciones, paseos y escapadas.

Que no te falte nada y que no te roben nada…

Te deseo risas y carcajadas, de esas que hacen llorar… Risas tan fuertes que tengas que doblarte. Risas diarias y semanales, risas espontáneas, risas por tonterías. Risas que ahuyentan miedos y que nos llenan de felices arrugas…

Te deseo miel en tu mesa, miel en tus decisiones y miel en tus desvelos, miel con los tragos amargos y mucha pero mucha suerte, y salud durante todo el próximo Año.. y sobretodo que ¡Dios te acompañe siempre.!

-Desconozco el autor

martes, 30 de diciembre de 2014

Propósitos de Año Nuevo


Todos esos propósitos y buenas intenciones que se quedaron a medio camino no serán cosa de 2016. Te damos las claves para conseguirlos todos. Coge libreta y lápiz y toma buena nota.

- Pensamiento positivo. El libro por excelencia de la "felicidad personal", El Secreto, nos dice que tenemos que pensar siempre en positivo para atraer la fuerza y las cosas buenas a nuestra vida. Si quieres bajar de peso, piensa "voy a hacer ejercicio" y repítelo en tu cabeza hasta que cojas las fuerzas necesarias para ir a por él de una vez por todas.

- Planificación. Hay propósitos que requieren más esfuerzo que otros, por lo que necesitamos trazar un plan de actuación que nos permita conseguir nuestros objetivos satisfactoriamente. Coge una hoja de papel y escribe con letra bien grande tu objetivo; luego haz un listado con los pasos que debes seguir para alcanzarlo y pégalo en la pared de tu cuarto.

- Objetivos realistas. Dejar de fumar en un gran propósito de año nuevo, pero puede ser una ardua tarea si no tenemos el suficiente empeño o la ayuda necesaria. Empieza por marcarte subobjetivos como reducir la cantidad de cigarrillos. No te saltes los pasos e intenta tener paciencia, con fuerza de voluntad lo conseguirás.

- Lleva un diario. Anota en tu diario tu evolución diaria o semanal. Te ayudará a seguir adelante y a no dejar tu propósito a medias.

- Compromiso. Lo más importante de todo es el compromiso que tienes contigo misma. Si no te comprometes a intentar cambiar aquello que no te gusta, de nada servirá la planificación ni los consejos. Tú eres la responsable de mejorar tu vida.

martes, 23 de diciembre de 2014

CEREMONIA PARA LA NOCHE DE NAVIDAD


Llega la navidad,  una época de limpieza espiritual, ya que durante ese breve lapso vibra un ambiente energético más elevado, y por tal motivo, desde tiempos lejanos hasta nuestros días, en los círculos esotéricos se las denomina "fechas consagradas". Es muy importante que aprovechemos el cambio energético que llega justo con el solsticio de invierno y verano y abramos nuestros canales energéticos, depurando todo lo malo que nos llegó en el año.

Para prepararnos para estas fechas es importante limpiar y purificar nuestros espacios con sal gruesa por todos  los rincones de la casa (específicamente los ángulos de las paredes) ya que es allí donde las vibraciones de quienes la habitan no fluyen y se concentran (por eso su acumulación es negativa). En la mañana del día 24, se barre la sal arrastrándola hasta la puerta y se arroja fuera de la casa, liberándonos así de la carga del año que está terminando.

Intenta vaporizar con agua tu casa, para esto puedes poner agua a hervir e introducir allí algunas hojas de romero y laurel, esta planta elimina malas energías y descarga todas las malas vibraciones que haya allí cerca.

Luego, preparar como centro de mesa una fuente repleta de legumbres o semillas y situar entre ellas tres velas blancas. Las semillas representan el año que está por nacer y las velas blancas son el elemento depurador. Este centro de mesa debe dejarse encendido durante el día y apagarse a las 18 horas ya que es a partir de esa hora que debe comenzar la preparación de la mesa con velas distintas para la noche.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Algunas causas de la depresión navideña


Existen varias razones por las que la Navidad y Año nuevo son una época poco deseada para algunos, además de temida y evitada.

- Según especialistas de la salud mental, la depresión en esta temporada del año ocurre por no saber como expresar afecto, lo que conlleva a querer demostrarlo haciendo gastos innecesarios que en muchas ocasiones acarrean más problemas, sobre todo ante problemas económicos, o bien porque las personas se crean altas expectativas en lo que se les va a regalar y al no cumplirse se sienten tristes y decepcionadas.

- En algunos casos puede ser porque las personas tuvieron en su infancia malas experiencias antes y/o durante las fiestas, asi que se encuentran predispuestos a pasarla mal.

- Otra razón es que los recuerdos de navidades y años nuevos anteriores se apoderan de nuestra mente, recuerdos que fueron muy dolorosos para nosotros: una enfermedad, el rompimiento de relaciones amorosas o amistosas, la lejanía de un ser querido, cambios de localidad, pérdida de trabajo, etc.

El hecho de revivir esos recuerdos hace que volvamos a experimentar las mismas emociones que sufrimos en su momento, provocando que en algunos casos sobrevengan las depresiones.

- En especial durante Navidad y Año Nuevo que recordamos con más anhelo a los seres queridos que en su momento estuvieron con nosotros, su ausencia se nota más, y por consiguiente el vacío que se sentimos es mucho mayor.

- Para otros quizás son fechas que nostálgicamente los remontan a otras pasadas en las que no tenían grandes problemas y en cambio ahora se sienten tan abrumados y decepcionados.

- La gente que se deprime en la temporada navideña y que coincide con el fin de año, se pone a evaluar los logros y fracasos del año fijándose sólamente en aquello que no pudieron lograr.

- Se cree también que otro factor que contribuye a la depresión decembrina es un desorden estacional conocido como SAD (Desorden Afectivo de Temporada), éste lo sufren algunas personas cuando experimentan una reducción en la exposición a la luz del día, asi que los días cortos de invierno contribuyen a que la persona se sienta desanimada.

Fuentes:
www.impre.com


♪ ♫ ♩ ♬
Navidad que vuelve, tradición del año
unos van alegres y otros van llorando (Bis)

Hay quien tiene todo, todo lo que quiere
y sus Navidades siempre son alegres
navidad que vuelve, vuelve la parranda
en fiesta de Reyes todo el mundo canta.

Navidad que vuelve, tradición del año
unos van alegres y otros van llorando (Bis)

No esperes a la Navidad y el Año Nuevo para ser feliz


Cambia tus expectativas: No esperes a la Navidad y el Año Nuevo para ser feliz, simplemente recibe estas fechas sin esperar grandes acontecimientos, vívelas como unas fiestas más.

No pienses que la navidad y el Año Nuevo son la solución a tus problemas emocionales y sean éstas fechas las que llenen los vacíos afectivos que hay en tu interior. Si crees que tu vida no tiene sentido dale un cambio, tienes todo un año y los que vendrán para lograrlo, pero no se lo dejes a un 24 y 31 de diciembre.

Aumenta tu capacidad para ilusionarte y date la oportunidad de sentirte contento, es trabajo sólo tuyo.

Si nuestro estado de ánimo anda por los suelos, es momento de revisar nuestro interior para lograr deshacernos de ese pasado que nos atormenta; con este ejercicio podremos además conocer aquellas conductas que nos limitan y que nos impiden cambiar el rumbo de nuestra vida. No permitas que los pensamientos derrotistas y negativos aparezcan, sustitúyelos por los de carácter positivo.

- Disfruta cada día y lo que este te traiga. No te obsesiones con ser feliz, el hecho de equilibrarte internamente es suficiente.

- Agradece o procura hacerlo con lo que te ofrece la vida, valora lo que tanto esfuerzo te ha costado tener, no aquello que no posees.

-Da afecto, expresa tus sentimientos, acompaña y convive con tus seres queridos.

No te estreses: Evita el agotarte mentalmente con las compras, la comida, los regalos, las visitas, etc. Relájate y disfruta de ese momento, para ello ayúdate haciendo una lista de lo que tienes que hacer, establece prioridades y delega responsabilidadades.

-No compares estas fiestas con las de años anteriores, concéntrate en el futuro y en las posibilidades que te traerá el nuevo año.

- Es bueno que durante estas fechas busques hacer una actividad voluntaria ya sea en un asilo, albergue o ayudando a la gente de bajos recursos.

- Durante estas fechas la gente deprimida lo esconde ya sea alejándose, poniéndose a la defensiva o llevando todo al extremo, sobrepasan límites en la comida y la bebida sintiéndose peor luego, disfruta sin excesos.

- Procura hacer ejercicio, duerme las horas necesarias y hazte de más amigos.

Ojo: Si la depresión continúa semanas después(mediados de enero), debes consultar a un médico, a un psicólogo o a un consejero religioso.

Fuentes:
www.pulevasalud.com
www.cuentascuentos.com
www.impre.com


domingo, 21 de diciembre de 2014

El poder de estar entaconada

 

Se dice que Marilyn Monroe dijo una vez "que si una chica cuenta con los zapatos apropiados, puede conquistar el mundo".

El atractivo de los zapatos de tacón alto no es secreto entre las mujeres, que los han usado para atraer a los hombres en todos los tiempos, desde las calles de la antigua Roma hasta las de Nueva York. Los tacones también han sido un símbolo controversial en el campo de batalla de la política de género.

Sin embargo, ahora un nuevo estudio en Francia ha medido exactamente su poder.

Científicos de la Universidad de Bretagne-Sud realizaron experimentos que mostraron que los hombres se comportan de manera muy diferente ante mujeres con tacones altos.

Los resultados, publicados en internet en la edición digital de la revista especializada Archives of Sexual Behaviour (Archivos del comportamiento sexual) pudieran agradar a los abastecedores de calzado Christian Louboutin o Jimmy Choo, pero también frustrar a quienes piensan que los tacones de aguja alientan el sexismo.

El estudio concluyó que si una mujer con tacones altos deja caer un guante en la calle, tiene 50% más probabilidades de que un hombre se los recoja que si tiene puesto calzado sin tacón.

Otra conclusión: una mujer con tacones tiene dos veces más probabilidades de persuadir a los hombres a detenerse en la calle y responder a una encuesta. Y una mujer en tacones altos tiene que esperar la mitad del tiempo que las de calzado sin tacón para que se le acerque un hombre.

"El tamaño de los tacones de una mujer ejerce un efecto poderoso en el comportamiento de los hombres", dice el autor del estudio, Nicolas Gueguen, investigador especializado del comportamiento. "Sencillamente, hacen que la mujer se vea más hermosa".

Los tacones altos tuvieron un comienzo poco auspicioso: los primeros que los usaron fueron los carniceros en Egipto, que se los ponían para caminar entre las vísceras en el suelo.

Sin embargo, en las mujeres, los tacones altos como "símbolo de la feminidad" surgieron inicialmente en la antigua Grecia y Roma, según Elizabeth Semmelhack, del Museo Bata de Calzado. En Roma, donde el comercio sexual era legal, los tacones altos ayudaban a los clientes a identificar prostitutas en la calle.

Y aunque los tacones altos se usaron durante siglos en el imperio otomano y Persia para montar a caballo, demoraron hasta los años 1500 en llegar a Occidente, donde se les vinculaba con el poder imperial y se popularizaron como artículo erótico en los siglos XIX y XX.

Este estudio muestra que el atractivo sigue siendo poderoso.

"Aunque es una muestra relativamente pequeña, este estudio es muy significativo porque los resultados son claros y uniformes", dijo Jean-Claude Kaufmann, sociólogo parisino que no participó en el estudio. "En una relación de seducción, los hombres se sienten muy atraídos por una mujer en tacones porque luce más alta, con más confianza, con una silueta más alta en que se le destacan los glúteos".

En el estudio de Gueguen se escogieron a voluntarias de 19 años con zapatos negros y tacones de 0.2 pulgadas, 2 pulgadas o 3.5 pulgadas. Las voluntarias entonces pidieron ayuda a hombres de entre 25 y 50 años en una variedad de circunstancias.

En una de las situaciones, la mujer preguntaba a los hombres que pasaban: "Perdón, señor. Estamos realizando una encuesta sobre la igualdad de género. ¿Le gustaría responder a nuestro cuestionario?". Quienes tenían calzado sin tacón tuvieron un índice de respuesta de 46.7%, las de tacón medio 63% y las de tacón alto 83%.

En estos días, los tacones más comunes en las pasarelas y clubes nocturnos son todavía más altos, de unas 4 pulgadas, y hay casos extremos de más de 5 pulgadas.

Los tacones altos pueden provocar dolor de espalda y aumentan el riesgo de lesiones en los tobillos. Su uso prolongado puede incluso afectar permanentemente los tendones de la pantorrilla.

En términos sociales, los defensores de los derechos de la mujer han objetado los tacones altos, diciendo que refuerzan un estereotipo misógino: que las mujeres son objetos sexuales para el disfrute de los hombres.

Sin embargo, hay otras opiniones.

"Los tacones no subordinan a la mujer, les dan ventaja en el romance", dijo el sociólogo Kaufmann. "Los que es importante recordar es que la seducción es un juego".


viernes, 19 de diciembre de 2014

La moral del ajedrez. Escrito en 1779


Benjamín Franklin en su multifacética y genial vida dedicó también tiempo a la práctica del ajedrez. Incluso escribió un agradable texto sobre la ética del juego.

El siguiente texto de Franklin es una verdadera reflexión sobre el ajedrez y la vida. 

El Ajedrez es el juego más universal y antiguo conocido entre los hombres; su origen está más allá de la memoria de la historia, y ha sido para innumerables generaciones el entretenimiento de todas las naciones civilizadas de Asia: los persas, losindios, y los chinos.

Europa lo ha tenido por algo más de mil años; los Españoles lo han esparcido sobre su parte de América, y recientemente empieza a hacer su aparición en estos Estados. Es tan interesante en sí mismo, como para que no sea necesaria la visión de una ganancia material para inducir a practicarlo; y de allí que nunca se juegue por dinero. Aquellos, por lo tanto, que tienen ocio para tales diversiones, no pueden encontrar una que sea más inocente; y el siguiente texto, escrito con intención de corregir algunas pequeñas indecencias en su práctica (entre unos pocos jóvenes amigos), muestra al mismo tiempo que puede ser, en sus efectos sobre la mente, no meramente inocente, sino ventajoso, tanto para el vencido como para el vencedor. 

El Juego del Ajedrez no es meramente una vaga diversión. Varias cualidades muy valiosas de la mente, útiles en el curso de la vida, podrán ser adquiridas o reforzadas con él, hasta llegar a ser hábitos, listos en toda ocasión. 

La Vida es una clase de Ajedrez, en que tenemos a menudo puntos para ganar, y competidores o adversarios con los que contender, y en donde hay una vasta variedad de acontecimientos, buenos y malos, que son, en algún grado, los efectos de la prudencia o la necesidad de ella. Jugando al ajedrez, entonces, podemos aprender:
I. Previsión, que mira un poco hacia el futuro, y considera las consecuencias que puede tener una acción; lo que le ocurre continuamente al jugador, "Si muevo esta pieza, ¿cuáles serán las ventajas de mi nueva situación? ¿Qué uso puede hacer mi adversario de ella para molestarme? ¿Qué otros movimientos puedo hacer para sostenerla, y para defenderme de sus ataques?"

II. Circunspección (prudencia, juicio), que inspecciona el tablero de ajedrez entero, o la escena de la acción, las relaciones entre las numerosas piezas y situaciones, los peligros a los que cada una de ellas está expuesta, las distintas posibilidades de apoyarse entre ellas, las probabilidades que el adversario pueda hacer éste o aquél movimiento, y ataque ésta o la otra pieza; y qué diferentes medios se pueden utilizar para evitar su golpe, o hacer tornar sus consecuencias contra él. 

III. Cuidado, no hacer nuestros movimientos demasiado apresuradamente. Este hábito es adquirido mejor observando estrictamente las leyes del juego, tales como: "Si usted toca una pieza, usted la debe mover a algún lugar; si usted la soltó, usted debe dejarla ahí" y, por lo tanto, cuanto mejor se observen estas reglas, el juego llega a ser más la imagen de la vida humana, y especialmente de la guerra, en que, si usted se ha puesto incautamente en una posición mala y peligrosa, no va a poder obtener permiso de su enemigo para retirar a sus tropas, y colocarlas en un lugar más seguro, pero debe asumir todas las consecuencias de su temeridad. 

Y, por último, aprendemos por el ajedrez el hábito de no ser desalentados por las actuales malas apariencias en el estado de nuestros asuntos, de esperar un cambio favorable, y de perseverar en la búsqueda de recursos. El juego está tan repleto de acontecimientos, hay tal variedad de cambios en él, su suerte está tan sujeta a vicisitudes repentinas, y uno frecuentemente, después de la reflexión, descubre los medios de salir de una dificultad supuestamente insuperable, y tiene el valor de continuar la contienda hasta el final, con esperanzas de victoria por nuestra propia habilidad o, por lo menos, de obtener un mate ahogado por la negligencia de nuestro adversario. 

Y quienquiera que considere, lo que en ajedrez es común ver, que logros exitosos son pueden producir la presunción, y su consecuencia, la falta de atención, frecuentemente debe su derrota a su ventaja anterior, mientras que las desgracias producen más cuidado y atención, por las cuales la pérdida se puede recuperar, y se aprenderá a no estar demasiado desanimado por el presente éxito del adversario, ni a desesperar por la buena fortuna final, por cada pequeño jaque que reciba en su persecución. 

Que podamos, por lo tanto, ser inducidos más frecuentemente a elegir esta diversión beneficiosa, en preferencia a otras que no tienen las mismas ventajas, cada circunstancia que pueda aumentar los placeres hacia su práctica se debe considerar; y cada acción o palabra que sea injusta, irrespetuosa, o que de alguna manera pueda dar intranquilidad, se debe evitar, siendo contraria a la intención inmediata de ambos jugadores, que es pasar el tiempo agradablemente. 

Por lo tanto, antes que nada: si se concuerda en jugar según las reglas estrictas, entonces esas reglas deberán ser observadas exactamente por ambos bandos. 

En segundo lugar, si se concuerda en no observar las reglas exactamente, pero un bando demanda indulgencias, entonces debe estar dispuesto a permitirlas al otro. 

Tercero. Ninguna jugada ilegal debe ser hecha jamás para salir de una dificultad, o para ganar una ventaja. No puede haber placer en jugar con una persona a la que alguna vez se detectó en tales prácticas injustas.

Cuarto. Si su adversario se tarda en jugar, usted no lo debe apurar, ni expresar ninguna intranquilidad por su demora. No debe cantar, ni silbar, ni mirar su reloj, ni tomar un libro para leer, ni golpetear con sus pies en el piso, ni con los dedos sobre la mesa, ni hacer ninguna cosa que pueda perturbar su atención. Porque todas estas cosas desagradan; y ellas no muestran su habilidad para jugar, pero sí su astucia u ordinariez. 

Quinto. No debe intentar entretener y engañar a su adversario fingiendo haber hecho malas jugadas, y diciendo que usted ahora ha perdido el juego, para que él se sienta seguro y se descuide, y esté poco atento a sus estratagemas; porque esto es un fraude y engaño, no habilidad en el juego. 

Sexto. No debe, cuando ha ganado una partida, utilizar cualquier expresión triunfante o insultante, ni demostrar demasiado placer; pero debe intentar consolar a su adversario para que quede menos disconforme, con cualquier expresión civilizada que se puede utilizar con la verdad, tal como, "Usted entiende el juego mejor que yo, pero es un poco desatento; o, "Usted tuvo mejor juego, pero algo sucedió para desviar sus pensamientos, y eso jugó en mi favor." 

Séptimo. Si usted es un espectador mientras otros juegan, observe el más perfecto silencio: porque si usted da un consejo ofende a ambos jugadores; aquel contra quien usted lo da, porque puede causar la pérdida de su juego; y el otro, a quien favorece, porque, aunque sea bueno, y él lo sigua, pierde el placer que podría haber tenido, si le hubiera permitido que él pensara hasta que se le ocurriera. 

Aún después que una jugada o varias, usted no debe, moviendo las piezas, mostrar cómo se podría haber jugado mejor: porque desagrada, y puede haber disputas o dudas acerca de la verdadera posición.

Toda charla con los jugadores disminuye o desvía su atención, y es por lo tanto desagradable: ni le debe dar la mínima pista a algún jugador, por cualquier clase del ruido o movimiento. Si usted lo hace, es indigno de ser un espectador. Si usted tiene en mente ejercitar o mostrar su juicio, hágalo al jugar su propia partida cuando tenga una oportunidad, no en criticar, o entrometerse, o aconsejar en el juego de los otros. 

Por último. Si el juego no fuera jugado rigurosamente según las reglas ya mencionadas, entonces modere su deseo de victoria sobre su adversario, y sea agradecido con alguien que lo supere. No aproveche con ansia cada ventaja ofrecida por su inhabilidad o falta de atención; pero indíquele amablemente, que con esa jugada coloca o deja una pieza amenazada y no defendida; que con esa otra pondrá a su rey en una situación peligrosa, etc. Por esta generosa cortesía puede suceder verdaderamente que usted pierda el juego con su adversario, pero usted ganará, lo que es mejor, su estima, su respeto y su cariño, junto con la aprobación silenciosa y buenos deseos de los espectadores imparciales.

Por: Benjamín Franklin

El texto ha sido ligeramente adaptado, traducción de Fernando Pedró en www.metajedrez.com.ar


jueves, 18 de diciembre de 2014

SON TUS SENTIMIENTOS...


La vida es una serie de circunstancias de las que a veces no se tiene ningún control. Pero eso no significa que seas una marioneta manejada por los hilos de lo inesperado y del azar.

Siempre tendrás a tu alcance el poder de la decisión, el aceptar o negar, aprenderás atinando o fallando, de lo malo y de lo bueno.

Pero... No está bien te arrastres cuando ya andas de pié, o que pierdas tu dignidad por un precio irrisorio, porque toda la vida te odiarás por ello.

Cualquier meta que uno se imponga tiene un precio, y cuanto más alta sea ésta, mayor será el precio a pagar.

!Son tus sentimientos!

Desconozco el autor

miércoles, 17 de diciembre de 2014

BELLEZA ES DEJARTE VIVIR


"Belleza no es pelo largo, piernas delgadas, piel bronceada. Créanme. Belleza es la cara de quien lloró y ahora sonríe. Belleza es la cicatriz de la rodilla de cuando te caíste de niño. Belleza es cuando el amor no te deja dormir. Belleza es la expresión de tu cara al escuchar la alarma del reloj en la mañana. Belleza es cuando tienes el maquillaje corrido en la ducha. Es la carcajada cuando cuentas un chiste que solo tú entiendes. Belleza es mirar a la persona que te gusta y dejar de entender porqué. Es cuando llorar por todas tus paranoias. Belleza es la línea marcada por el tiempo. Belleza es lo que sentimos dentro y lo expresamos por fuera de nosotros. Belleza son las marcas que la vida deja, todas las patadas y caricias en nuestra memoria. Belleza es dejarte vivir." 

Desconozco el autor

ESTAMOS VIVOS...


“Somos muy buenos preparándonos para vivir pero no tanto viviendo. Sabemos cómo sacrificarnos diez años para obtener un diploma, y estamos dispuestos a trabajar duro para conseguir un trabajo, un coche, una casa o ese tipo de cosas. Sin embargo, olvidamos que en este momento estamos vivos, que este es el único momento en que podemos estar vivos.”
— Thích Nhất Hạnh


SOY FUERTE porque fui débil...

 

"Soy fuerte porque fui débil, estoy en guardia porque fui traicionado, me río porque estuve triste y vivo al día porque mañana no es seguro."
-Desconozco el autor


lunes, 15 de diciembre de 2014

Somos quienes somos por un montón de razones


“Somos quienes somos por un montón de razones. Quizás nunca conozcamos la mayoría de ellas. Pero, aunque no tengamos el poder de elegir de donde venimos, todavía podemos elegir a dónde vamos desde ahí. Todavía podemos hacer cosas. Y podemos intentar sentirnos bien con ellas.”
— The Perks Of Being a Wallflower

sábado, 13 de diciembre de 2014

Uno necesita estar solo muchas veces en la vida


“Uno necesita estar solo muchas veces en la vida. Y estar solo puede no ser estar solo en el sentido estricto de “estar solo”; porque como vos decías con mucha razón: uno muchas veces puede estar acompañado por las voces de la tierra, por las voces de la noche, por las voces de su propia memoria que te acompañan aunque no quieras. Uno nunca está de veras solo. Pero digamos que dentro de lo que sería esa soledad relativa, elegir la soledad es un derecho humano fundamental, el derecho de estar solo a veces y eso está perfectamente bien.”

-Eduardo Galeano

viernes, 12 de diciembre de 2014

Fiestas navideñas de tu empresa... Todo lo que no debes hacer (pero harás de todas formas)


Comienza la temporada de cenas de empresa. Sobre el papel, algún insensato puede pensar que se trata de una buena idea: una oportunidad para conocer algo mejor y en un ambiente más distendido a esos compañeros de trabajo que parecen tan majetes.

Pero en realidad, las cenas de empresas son un campo de minas. Cualquier decisión que tomes te puede llevar al escarnio público, al paro o, peor, a convertirte en el protagonista de una anécdota que incluye alcohol y un beso en la mejilla del consejero delegado.

Para evitar que al día siguiente todo el mundo hable de ti y ya te haya puesto mote, has de seguir estas instrucciones. Son un montón, pero es que las cenas de empresa son así de difíciles.

1. No te emborraches. Es difícil; como ocurre con las bodas, no hay quien soporte una cena de empresa sobrio. Y como ocurre con las bodas, estos eventos a veces incluyen una barra libre. Cada vez que te acerques para pedir otro gintonic, recuerda que no quieres acabar abrazado a ese informático cuyo nombre no recuerdas para decirle que siempre te ha caído muy bien y que quieres ser su amigo. Su mejor amigo. Todo antes de vomitar en el lavabo y sentarte en el suelo, desconcertado, mientras tus compañeros te hacen fotos con el móvil.

2. No hables con tu jefe si tienes un vaso en la mano. ¿Qué le vas a decir? ¿Que la impresora no funciona? ¿Que a la empresa le quedan seis meses de vida si no hacen caso de tus propuestas que incluyen ascenderte a gerente y despedir al vago de Gómez, que, vaya, está justo al lado? O peor, ¿que has aprendido un montón trabajando con él y que le consideras un segundo padre y por eso a veces le llamas papá sin querer?

3. No interrumpas los discursos. Si el consejero delegado, o la directora general, o ambos, se levantan para decir algunas palabras acerca de cómo ha ido el año y lo muy duro que ha trabajado todo el equipo, no interrumpas con gracietas como "sí, pero la impresora sigue sin funcionar". Tampoco silbes. Ni te carcajees. No te levantes y pidas la palabra. Limítate a simular interés mientras piensas en la lista de la compra. Si los demás aplauden, únete sin mostrar entusiasmo.

4. No bailes. Sí, a veces hay baile. O se acaba en una discoteca a altas horas de la madrugada porque nadie hace caso del primer punto. Si no eres Nureyev (y no eres Nureyev), bailar es una actividad que te despoja de toda dignidad y que, por tanto, jamás debes hacer delante de nadie que pueda despedirte o, al revés, que reciba instrucciones tuyas. En serio: hazlo sin música delante de un espejo. Efectivamente, parece que te esté dando un ataque de epilepsia.

5. No bailes la conga. He visto cosas que no creeríais, como una conga en una cena de empresa. Sí, como en las bodas. Si pasa cerca de ti y alguien te anima a unirte, excúsate con lo primero que se te ocurra. Por ejemplo: “Lo siento, pero me tienen que cambiar la prótesis de la cadera”. Hay muchos motivos por los que no hay que unirse a una conga jamás. En el caso de las cenas de empresa, recuerda que es muy posible que esté ahí el presidente, haciéndose el coleguita. No quieres el recuerdo de su trasero contorneándose frente a ti o de sus manos sudorosas en la cintura.

6. No intentes ligar. En el trabajo surgen muchas historias de amor. Es normal. Pasas mucho tiempo con esas personas y algunas incluso te caen bien. Pero la cena de empresa no es el mejor momento para intentarlo, a pesar de que tu cuñado te asegure que ahí se pilla un montón (como en las bodas). Si ha de surgir algo, puede esperar: no hace falta que la jefa de recursos humanos te vea dándote el lote en una esquina que tú creías oscura y apartada.

7. Nada de chupitos. Vale, no has hecho ningún caso al punto uno. Pero si alguien dice: “Chupitos de tequila para todos” y estás a menos de dos metros de distancia, lo estás haciendo fatal. Y si lo dices tú, me avergüenzo profundamente de ti. ¡No me estás haciendo ningún caso!

8. Evita las fotos. Es casi imposible, lo sé, pero niégate a que te saquen una foto, no te unas al grupo que está posando y no te pongas ese sombrero gracioso que le habéis robado al camarero. Da igual lo simpaticote que creas estar: vas a salir con los ojos rojos y mirando más o menos accidentalmente el escote de la consejera delegada con la boca entreabierta. Y esa foto acabará en la intranet.

9. No vayas con tu pareja. Da igual que esté invitada: no tiene culpa de nada. No le hagas pasar por eso. Aguanta en soledad, estoicamente. Sacríficate. Demuéstrale así tu amor.

10. No vayas. Hay empresas (o jefes, mejor dicho) que se toman a mal estas ausencias. Pero ya has visto que no hay forma de que salga bien. Además, es tu tiempo libre, no estás obligado a ir. Siempre te puedes poner sospechosamente enfermo dos horas antes. No se lo digáis a mi directora, que me estará leyendo, pero es lo que pienso hacer. Ya estoy comentando que me duele la garganta.

11. Al menos, vete pronto. Si no se te ocurre ninguna excusa convincente o crees que tu posible ascenso depende de tu presencia en la cena navideña (spoiler: no), intenta retirarte pronto, cuando aún vocalices y tengas la camisa metida en el pantalón. Es posible que te pierdas cosas divertidísimas, como cuando Luis, de compras, se cayó de la tarima, o como cuando Eva y Pedro se liaron detrás de un contenedor: creían que nadie les veía, pero mira las fotos. Graciosísimo, todo. Y te lo perdiste. Vaya. El lado positivo: tú no eres ninguno de ellos.

12. No comentes nada al día siguiente. Si la cena es entre semana, irás a trabajar con resaca porque no me habrás hecho ningún caso. Cruzarás miradas incómodas en el pasillo. Te vendrán a la mente recuerdos que no podrás borrar jamás. Es posible que ya no te atrevas a dirigirle la palabra a la coordinadora de comunicación, que te vio a las tres de la mañana intentando abrocharte los zapatos, sin éxito, hasta que resbalaste y caíste al suelo muy lentamente. Ni una palabra. Nada de eso ha ocurrido jamás.

Pero el año que viene, hazme caso.

Fuente: JAIME RUBIO HANCOCK

La pasión utiliza el cuerpo para llenar los sentidos.


La pasión utiliza el cuerpo para llenar los sentidos. El amor utiliza los sentidos para reafirmar el alma.
Roberto de Vries @doctordevries  ·


jueves, 11 de diciembre de 2014

Críalo como hijo de pobre, y lo enriquecerás


Es absolutamente necesario que se comprenda el error de aquellos padres que se proponen darle al hijo felicidad, como quien da un regalo. Lo más que se puede hacer es encaminarlo hacia ella, para que él la conquiste. Difícil, casi imposible, será después. 

Cuanto menos trabajo se tomen los padres en los primeros años, más, muchísimo más, tendrán en lo futuro. Habitúalo, madre, a poner cada cosa en su sitio, y a realizar cada acción a su tiempo. El orden es la primera ley del cielo. Que no esté ocioso, que lea, que dibuje, que trabaje, que te ayude en alguna tarea, que se acostumbre a ser atento y servicial. 

Deja algo en el suelo para que él lo recoja; incítalo a limpiar, arreglar, cuidar, o componer alguna cosa, que te alcance ciertos objetos que necesites; bríndale, en fin, las oportunidades para que emplee sus energías, su actividad, su voluntad, y lo hará con placer. Críalo como hijo de pobre, y lo enriquecerás; críalo como hijo de rico y lo empobrecerás para toda la vida. 

Constancio Vigil (1876-1954) escritor