sábado, 28 de junio de 2014

"Un beso en la frente no es para cualquier persona."


"Porque no siempre los besos en los labios son los más bellos. El sólo hecho de besar tu frente, la calidez de la piel sobre tus ojos, y notar que los cierras para sentir mi amor, es más que suficiente. "Un beso en la frente no es para cualquier persona."
-Desconozco el autor


viernes, 27 de junio de 2014

Bendición Apache


Que el sol te traiga nueva energía cada día.

Que la Luna restaure tu ser suavemente por la noche.

Que la lluvia te limpie de preocupaciones.

Que la brisa sople nuevas fuerzas en tu ser.

Que camines tranquilo por el mundo y aprecies 
su belleza todos los días de tu vida.

Que todos los Seres de todos los mundos seamos 
eternamente Libres y Felices.

!Que vuestras Almas bailen alegremente esta noche¡


Si la noche es tan oscura que no llegas a divisar tus propias manos ...


Si la noche es tan oscura que no llegas a divisar tus propias manos,
puedes estar seguro de que el alba está muy cerca. 
-Proverbio tradicional



♪ ♫ ♩ ♬
El sol brillará mañana
Puedes apostar a que mañana sale el sol
Si piensas que igual mañana
El camino duro ya se allana, es mejor.
Cuando el día que ves, solo es oscuro
Debes solo sentir, reír, cantar, ohh

El sol brillará, mañana
Tengo que esperar que mi mañana
Llegue ya
Mañana, mañana te quiero mañana
No puedo esperarte mas.

lunes, 23 de junio de 2014

Si algún día tienes ganas de llorar... Sólo llámame.


Si algún día tienes ganas de llorar... Sólo llámame. No prometo hacerte reír,  pero puedo llorar contigo. Si algún día quieres huir... 
Llámame. 

No detendré tu huida, pero puedo ir contigo. Si algún día no quieres escuchar a nadie. 
Llámame.

Prometo estar ahí contigo, prometo estar quieto. Pero, si algún día me llamas... Y no hay respuesta... Ven a verme. 
Tal vez ese día TE NECESITO.

-Desconozco el autor


martes, 17 de junio de 2014

Una vieja malhumorada


Cuando una viejita murió en la sección para el tratamiento de enfermedades de la vejez en una pequeña clínica cerca de Dundee, en Escocia, todos estaban convencidos de que ella no había dejado nada de valor.

Después, cuando las enfermeras revisaron sus míseras pertenencias, encontraron una poesía. Su calidad y contenido impresionaron tanto al personal, que todas las enfermeras querían una copia de la misma.

¿Qué ven hermanas?
¿Qué ven?
¿Qué piensan
cuando me miran?

Una vieja malhumorada,
no demasiado inteligente,
de costumbres inciertas,
con sus ojos soñadores
fijos en la lejanía.

La vieja que escupe la comida
y no contesta
cuando tratan de convencerla
“Dele, haga un pequeño esfuerzo”

La viejita, quien ustedes creen 
que no se da cuenta de las cosas 
que ustedes hacen y que continuamente 
pierde el guante o el zapato.

La viejita, quien contra su voluntad,
pero mansamente les permite
que hagan lo que quieran,
que la bañen y alimenten,
sólo para que así pase el largo día.

¿Es esto lo que piensan?
¿Es esto lo que ven?
Si es así, abran los ojos, hermanas,
porque esto que ustedes ven no soy yo!

Les voy a contar quién soy,
cuando aquí estoy sentada tan
tranquila,
tal como me ordenan,
cuando como por orden de ustedes.

Soy una niñita de diez años
que tiene padre y madre,
hermanos y hermanas,
que se aman.

Soy una jovencita de dieciséis años,
con alas en los pies,
que sueña que pronto
encontrará a su amado.

Soy una novia a los veinte,
mi corazón da brincos,
cuando hago la promesa
que me ata hasta el fin de mi vida.

Ahora tengo veinticinco,
tengo mis hijos,
quienes necesitan que los guíe,
tengo un hogar seguro y feliz.

Soy mujer a los treinta,
los hijos crecen rápido,
estamos unidos con lazos
que deberían durar para siempre.

Cuando cumplo cuarenta
mis hijos ya crecieron
y no están en casa,
pero a mi lado está mi esposo
que se ocupa de que yo no esté triste.

A los cincuenta, otra vez,
sobre mis rodillas
juegan los bebés,
de nuevo conozco a los niños,
a mis seres amados y a mí.

Sobre mí se ciernen nubes oscuras,
mi esposo ha muerto,
cuando veo el futuro
me erizo toda de terror.

Mis hijos se alejan,
tienen a sus propios hijos,
pienso en todos los años que pasaron
y en el amor que conocí.

Ahora soy una vieja.
Qué cruel es la naturaleza!
La vejez es una burla
que convierte al ser humano
en un alienado.

El cuerpo se marchita,
el atractivo y la fuerza desaparecen,
allí, donde una vez tuve el corazón
ahora hay una piedra.

Sin embargo, dentro de estas viejas ruinas
todavía vive la jovencita.
Mi fatigado corazón, de vez en cuando,
todavía sabe rebosar de sentimientos.

Recuerdo los días felices
y los tristes.
En mi pensamiento vuelvo a amar 
y vuelvo a vivir mi pasado.

Pienso en todos esos años
que fueron demasiado pocos
y pasaron demasiado rápido,
y acepto el hecho inevitable
que nada puede durar para siempre.

Por eso, gente, abran sus ojos,
abran sus ojos y vean!
Ante ustedes no está
una vieja malhumorada
ante ustedes estoy YO!!

-Desconozco el autor


jueves, 12 de junio de 2014

Llegan, nos contagian sus emociones negativas y nos dejan sin fuerzas...


Personas víricas, cuídate de ellas... consumen energías 

• Llegan, nos contagian sus emociones negativas y nos dejan sin fuerzas.

• Defenderse y protegerse de este tipo de personas es una obligación.

• Parar los pies a los víricos victimistas no es abandonarles sino invitarles a tomar las riendas

Seguro que usted se ha visto alguna vez en esa situación en la que después de mantener una conversación con un amigo se ha sentido desolado, ha contemplado el mundo con más tristeza y menos entusiasmo que antes de empezar la conversación, o ha pensado: “Madre mía, a este amigo no le pasa nada bueno, siempre tiene una queja”. Y en situaciones extremas, ha escuchado el teléfono, ha visto el nombre de la llamada entrante y ha dejado de atenderlo porque sabe que esa persona, de alguna manera, le va a complicar la vida: le va a contar un nuevo problema o seguirá hablando de su monotema, por lo general con temática “desgracia”. La pregunta que uno se plantea siempre después de pasar un rato con las personas víricas es: “¿Y yo qué necesidad tengo de estar oyendo esto?”. ¿Quiénes son las personas víricas? Aquellas que llegan y le contagian de mal humor, de tristeza, de miedo, de envidia o cualquier otro tipo de emoción negativa que hasta ese momento no se había manifestado en su cuerpo. Es igual que un virus: llega, se expande, le hace sentir mal y cuando se aleja, poco a poco, usted recobra su estado natural y, con suerte, lo olvida.

El origen de la persona vírica puede ser variado: el mal genio, la envidia, la falta de consideración, el egoísmo, la estupidez o la falta de tacto. Lo importante es verse con recursos suficientes para protegerse del contagio. El mundo está lleno de personas víricas de diferentes tipologías, unas menos dañinas y otras malévolas que dejan memoria y cicatriz.

Víricos pasivos. En esta categoría incluyo a los victimistas, los que echan la culpa de todo su mal a los que tienen alrededor, nunca son responsables de lo malo que les ocurre porque son los demás o las circunstancias los que provocan su malestar. Si les escucha y a usted le va bien, llegará a sentirse mala persona por disfrutar de lo que los victimistas no tienen. Y no porque no tengan posibilidad de hacerlo, sino porque han aprendido a obtener la atención a través de la queja y eso es cómodo. Se sienten maltratados por la vida y abandonados de la suerte. Por supuesto, le hacen sentir mal a quien no les presta la atención de la que se creen merecedores. Con estas personas sufrirá el contagio del virus tristeza, frustración y apatía.

Víricos caraduras. Son los que siempre le pedirán favores, pero a la vez no son capaces de estar atentos a sus necesidades. No mantienen relaciones bidireccionales en las que entreguen tanto como reciben. Tiran de otros sin preguntarles si están bien, si necesitan ayuda, si les viene bien prestársela en ese momento. Son egoístas y egocéntricos, y en el momento en el que se deja de satisfacer sus necesidades comienza la crítica y el chantaje emocional. Con estas personas sufrirá el contagio del virus “siento que abusan de mí”, aprovechamiento y resignación.

Víricos criticones. Viven de vivir la vida de otros porque no les vale con la suya. Su vida es demasiado gris, aburrida o frustrante como para hablar de ella, así que destrozan todo lo que les rodea. No espere palabras de reconocimiento hacia los demás ni que hablen de forma positiva de nadie, porque el que a los demás les vaya bien, les potencia su frustración como personas. No saben competir si no es destruyendo al otro. Arrasan como Atila. Con estas personas sufrirá el contagio del virus desesperanza, vergüenza, incluso culpa si participa en la crítica. Y la culpa luego arrastra al virus del remordimiento.

Víricos con mala idea. Manténgalos bien lejos. Están resentidos con la vida, ya sea porque no han sido capaces de gestionar la suya o porque la suerte no les ha acompañado. Anticipan que las personas son interesadas y no esperan nada bueno de ellas. Todo lo interpretan de forma negativa, a todo el mundo le ven una mala intención. Viven en un constante ataque de ira, como si el mundo les debiera algo. No soportan que otros tengan éxito, esfuerzo y fuerza de voluntad, porque estas actitudes de superación les ningunean todavía más. Con estas personas sufrirá el contagio del virus indefensión, inseguridad, impotencia y ansiedad.

Víricos psicópatas. Para los que no lo sepan, no hace falta ser asesino en serie para ser un psicópata. El psicópata es aquel que inflige dolor a los demás sin sentir la menor culpabilidad, remordimiento y sin pasarlo mal. De estos hay muchos de guante blanco. Son los que humillan, faltan al respeto a propósito, pegan, amenazan y provocan que se sienta ridículo, menospreciado, y se cargan la autoestima. Ante ellos, salga corriendo, porque el que lo hace una vez, repite. Si le permite que le maltrate, usted terminará pensando que ese es el trato que merece. Con estas personas sufrirá el contagio del virus miedo y odio. Muy difícil de erradicar, perdura durante mucho tiempo en su memoria.
                                                                                                              
Mecanismos de defensa. Para evitar el contagio de los víricos victimistas, lo primero que hay que hacer es pararles. Decirles que estará para ayudarles a tomar decisiones y solucionar problemas, pero no para ser el pañuelo en el que ahogan sus penas sin implicarse. Estas personas se acostumbran a llamar la atención con sus desgracias, pero son incapaces de responsabilizarse y actuar porque optan por el camino fácil: llorar.

Dígale que estará encantado de ayudarle siempre y cuando se movilice. Y si no lo hace, decida alejarse de alguien que ha tomado la decisión de ser un parásito toda la vida. No lo está abandonando, le está dando aliento para que actúe. Si decide no tomar las riendas de su vida, ser su paño de lágrimas, tampoco será una ayuda. Se gasta la misma energía quejándose que buscando soluciones. La primera opción consume y resta, y la segunda suma.

Ante el virus de pedir, el antivirus de decir no. Si usted no hace prevalecer sus necesidades y prioridades, ellos tampoco lo harán. Una cosa es ser solidario y otra muy distinta estar a disposición de todos y no estar nunca para uno mismo.

No permita que la persona vírica criticona haga juicios de otras personas que no estén presentes. Si lo hace con otros, también lo hará cuando usted no esté presente. No entre en su juego ni se identifique con esa conducta. Dígale que no le gusta hablar de personas que no están presentes. Y si se trata de rumores, dígale que no tiene la certeza de que el rumor sea cierto. Los rumores, la mayoría de las veces, son infundados, falsos o exagerados. Se propagan como el viento, y a pesar de que luego se compruebe que son falsos, el daño ya está hecho. Actúe como le gustaría que lo hicieran, con respeto, discreción y veracidad. Es más importante ser ético que evitar un conflicto con un criticón.

Y por último, no permita que nadie le falte al respeto y mucho menos le maltrate ni psicológica ni físicamente. Como personas, todos merecemos un trato digno. Hágase valer. Pida ayud
a, póngase en su sitio, no consienta una segunda oportunidad a quien le ha hecho daño. El que le daña no le quiere; olvídese de justificarle por su pasado, su carácter, su educación, el alcohol o sus problemas. Nada, absolutamente nada, autoriza la falta de respeto y el maltrato físico y psicológico. Y esto es válido en el ámbito familiar, laboral y entre los amigos.

Rodéese de personas de bien, que le quieran y que se lo demuestren, que le hagan feliz, con las que salga con las pilas recargadas. Tenemos la obligación de ser felices y disfrutar. Hay mucha gente dispuesta a ello. No las deje escapar. Las personas estamos para ayudarnos, somos un equipo.

“Es extraña la ligereza con que los malvados creen que todo les saldrá bien”
 -Víctor Hugo

http://elpais.com/elpais/

martes, 10 de junio de 2014

LA PAREJA NUNCA DEBE SER UN ESPEJO...


La pareja nunca debe ser un espejo sino una oportunidad de compañía, nunca debe ser una obligación sino un compromiso asumido a consciencia.
-Roberto de Vries ‏@doctordevries  

martes, 3 de junio de 2014

Cuando el amor te hace daño, ATRÉVETE A SER


Cuando comienza un nuevo día, atrévete a sonreír con gratitud. 

Cuando hay oscuridad, atrévete a ser el primero en sacar  la luz. 

Cuando hay injusticia, atrévete a ser el primero en condenarlo. 

Cuando algo parece difícil, atrévete a hacerlo de todos modos. 

Cuando la vida parece latir abajo, atrévete a luchar. 

Cuando parece que no hay esperanza,  atrévete a encontrar alguna. 

Cuando te sientas cansado, atrévete a seguir adelante. 

Cuando los tiempos son difíciles,  atrévete a serlos mejores

Cuando el amor te hace daño, atrévete  a amar de nuevo. 

Cuando alguien está haciendo daño, atrévete a ayudar a sanar. 

Cuando otro se pierde, atrévete a ayudarles a encontrar el camino. 

Cuando un amigo se cae, atrévete a ser el  primero en tender una mano. 

Al cruzar caminos con otro, atrévete a hacer sonreír. 

Cuando te sientas muy bien, atrévete a ayudar a otros 
para que se sienta muy bien también. 

Cuando el día ha terminado, atrévete a sentir 
que has hecho lo mejor posible. 

Atrévete a ser lo mejor que puedas 
En todo momento, ¡Atrévete a ser! 

 Steve Maraboli , la Vida, la Verdad, y el ser libre