sábado, 30 de noviembre de 2013

Decirle a alguien que le quieres abrazándola.

 

No creo que haya manera más bonita de decirle a alguien que le quieres que abrazándole. Y bueno, admito que me gusta cuando me abrazas. Sigue pareciéndome increíble la sensación de poder rodear con mis brazos al tesoro más preciado del mundo. Cuando sonríes matas mi tristeza, y con tu mirada eres capaz de hipnotizar a cualquiera que tuvieras delante. Y si hablo de tu risa podría decir que es la melodía más linda con la que alguien puede romper el silencio más incómodo. A veces quedo perplejo con saber que nadie nota la maravillosa persona que eres. Y qué mal por ellos. Y qué afortunado yo.
-Heber Snc Nur

martes, 12 de noviembre de 2013

Algunas veces resulta importante saber hacerse el bruto.


Por ejemplo:

- Si un pariente cercano me dice un indirectazo para ofenderme, me hago el bruto que no entiende y así no le doy el gusto de amargarme la vida.

- Si quiero aprender algo que me cuesta trabajo, me hago el bruto, no sucumbo a la impaciencia de los demás y sigo intentando hasta lograrlo.

Si mi compañero de trabajo o mi superior permanecen irritados la mayor parte del tiempo, no pienso que es conmigo o por mí, sino que me hago el bruto y me digo: "Debe ser que le duele una muela" y de esa manera me hago inmune al contagio de ese dolor.

- Cuando dicen "no" a mi objetivo, me hago el bruto y entiendo "todavía no" y así me permito seguir buscando formas de conseguirlo.

- Si algo que intento cien veces no me resulta como quiero, no me tildo de bruto por no haberlo logrado, sino que pienso en lo bruto que sería si desistiera después de tanto esfuerzo.

- Cuando estoy hablando por teléfono con alguien de quien necesito un servicio o información y la persona sube el tono de voz más de lo necesario y vocaliza cada palabra exageradamente, tal como si dijera: "No sea bruto, ¿acaso no entiende lo que le estoy diciendo?" Decido entonces respirar profundamente, contestarle pausadamente
y con calidez, dándole las gracias por su paciencia con mi falta de entendimiento...

Esto funciona como magia la mayoría de las veces para cambiar las mareas a mi favor.


-Desconozco el autor

lunes, 11 de noviembre de 2013

EL AMOR, EL AMOR. Y TU.


—¿Qué te pasa? -le dijo al verle los ojos húmedos que evitaban encontrar los suyos.
Dejando morir un silencio, ella le respondió: 
—El amor, el amor. Y tú.
-Brando. Cartas al tiempo.
MindofBrando


♪ ♫ ♩ ♬
De este inútil orgullo, 
y del silencio que hay en mí, 
desde estas ganas mías de vivir. 

Quiero decirte que te amo, 
quiero decirte que eres mío, 
que no te cambio por ninguno, 
y por tenerte desvarío. 


Quiero decirte que te amo, 

domingo, 10 de noviembre de 2013

LA MENTE ES COMO ICEBERG: Procura que tus pensamientos sean saludables y placenteros.


Nuestro comportamiento y nuestra programación subconscientes interactúan con el concepto que sobre nosotros mismos tenemos. Si nos sentimos mal con nosotros mismos, tendemos a desquitarnos con nuestra propia persona.

No necesariamente tiene que ser un acto consciente. El trato que nos damos automáticamente refleja el grado de aprecio que tenemos por nosotros mismos en un momento determinado. Es de capital importancia que hagamos todo lo que esté en nuestras manos para no dejar de tener pensamientos positivos. De esta manera lograremos seguir siendo felices. Una mala imagen personal nos lleva a pensar que no merecemos nada.

Ésto conduce inconscientemente a sabotear la propia felicidad. La persona que tiene una pobre imagen de sí misma hallará razones, consciente o subconscientemente, para dar al traste con todo.

Cambiar es difícil. La mala imagen tiene a perpetuarse a sí misma. Al lanzarnos en pos del cambio, la tendencia será continuar representando los viejos patrones de culpabilidad y auto denigración.

Amar al prójimo como a uno mismo implica que debemos amarnos a nosotros mismos, que debemos mantener un equilibrio entre nuestras necesidades y las necesidades del prójimo, respetar ambas partes.

Cada uno de tus pensamientos afecta la química en una fracción de segundo. La conexión entre mente y cuerpo es tan estrecha que, con mucha frecuencia, cuando queremos evitar algo, nuestro subconsciente hará lo necesario para que se realice. Reconocer que estas situaciones nos suceden es ya parte de la solución. Nuestro sistema de creencias y expectativas puede mantenernos enfermos.

A muy temprana edad aprendemos que enfermarse es una de las maneras más eficaces de llamar la atención. Para algunos es la única. Algunas personas jamás superan esta idea y se las arreglan para pasarse toda la vida enfermas. El hecho es que quienes sienten amor y seguridad sufren muchas menos enfermedades que aquellos que no se sienten realizados y tienen una gran dosis de inseguridad.

Las emociones y los sentimientos reprimidos afectan nuestra salud. Para estar saludables y llenos de energía, debemos alimentar las emociones positivas y expresar nuestros sentimientos. También es muy importante creer que merecemos estar saludables. Si albergamos sin razón pensamientos subconscientes negativos, una de las maneras clásicas de sufrir es a través de una mala salud; a veces de por vida. Muchas personas tienen la idea de que la buena salud no es más que la ausencia de enfermedad.

Si analizamos la conexión entre mente y cuerpo, es fácil entender en qué medida nuestro cuerpo es afectado por el estado de nuestra mente. A nivel humano, la mente es el arquitecto del cuerpo; y el cuerpo es un reflejo de tus pensamientos. Si te consumen la ira, el miedo y las emociones reprimidas, tu cuerpo lo reflejará.

Procura que tus pensamientos sean saludables y placenteros. Piensa que eres una persona sana. Recuerda, la buena salud es un derecho que te corresponde por nacimiento y mereces estar sano. Sobre todo, sé benévolo contigo mismo.

El dolor tiene una razón de ser. El dolor emocional también. Si algo nos molesta o nos preocupa podemos interpretarlo como un mensaje que nos insta a abordar las cosas de otro modo, o a verlas de manera diferente. Si nos sentimos heridos, decepcionados o abandonados por un ser querido, el mensaje puede ser que ames a tus seres queridos sin esperar nada, que recibas lo que te quieran dar sin juzgarlos o que no permitas que las acciones de los demás destruyan tu autoestima.

El trastorno emocional puede hacer que vuelvas a sopesar tus prioridades. La gente con éxito aprende de tales experiencias y ajusta sus acciones de modo que los tropiezos de la vida resulten menos dolorosos.

El dolor nos hace abrir los ojos. Nos induce a observar las cosas de manera diferente. Si continuamos haciendo la misma tontería seguiremos sufriendo. Hay quienes se las ingenian para que un dolor les dure todos los días del año. Nunca se dan cuenta de que llegó el momento de retirar la mano de la estufa.

Si nos rodeamos de gente criticona, nos haremos afectos a criticar. Si nos asociamos con gente feliz, aprenderemos acerca de la alegría. Si frecuentas a gente desordenada, te harás desordenado. Si te relacionas con personas entusiastas, te volverás entusiasta. Las personas aventureras nos ayudan a convertirnos en aventureros, y las personas prósperas son una inspiración para hacernos prósperos. Tenemos que decidir qué queremos de la vida y, elegir con quiénes relacionarnos. Si te interesa seriamente cambiar de vida, procura cambiar tu entorno.

Lo mejor que puedes hacer por los pobres es no ser uno de ellos. Nuestros pensamientos conscientes y subconscientes siempre generan resultados positivos y negativos en nuestras vidas, incluso contribuyen a determinar la cantidad de dinero que tenemos en el banco. Tu prosperidad o falta de ella es resultado de tu pensamiento. Tu mente y tu sistema de creencias te tienen en la posición en que te encuentras, y tu mente será próspera o pobre, dependiendo de la manera en que la entrenes. Lo que piensas es lo que recibes. Si te haces a la idea de ser pobre, serás pobre. Si te haces a la idea de ser próspero, serás próspero. Debido a que la vida suele depararnos, en buena medida, lo que esperamos de ella, si esperas tener poco, poco tendrás.

Si deseas hacer dinero, o ahorrarlo, tienes que sentirte a gusto con él. Si te hace sentirte incómodo, te las ingeniarás subconscientemente, o incluso conscientemente, para deshacerte de él.

Para prosperar, debemos sentirnos a gusto con la prosperidad de los demás. Si te has hecho a la idea de que los ricos son detestables, seguirás siendo pobre para no detestarte a ti mismo.

Es importante que sientas que mereces ayuda y dinero debido a que tu capacidad de recibir determina tu prosperidad. Si sentimos demasiado apego al dinero resulta difícil hacerlo y difícil conservarlo. Si eres torpe para manejar el éxito, procurarás evitarlo.

-Andrew Matthews

¿CUÁNTO COBRAR POR TUS SERVICIOS?



Algunas veces es un error juzgar el valor de una actividad simplemente por el tiempo que toma realizarla.

Un buen ejemplo es el caso del ingeniero que fue llamado a arreglar una computadora muy grande y extremadamente compleja, una computadora que valía 12 millones de dólares.

Sentado frente a la pantalla, oprimió unas cuantas teclas, asintió con la cabeza, murmuró algo para sí mismo y apagó el aparato.

Procedió a sacar un pequeño destornillador de su bolsillo y dio vuelta y media a un minúsculo tornillo. Entonces encendió de nuevo la computadora y comprobó que estaba trabajando perfectamente.

El presidente de la compañía se mostró encantado y se ofreció a pagar la cuenta en el acto.

- “¿Cuánto le debo?” -preguntó.

- “Son mil dólares, si me hace el favor.”

- “¿Mil dólares? ¿Mil dólares por unos momentos de trabajo? ¿Mil dólares por apretar un simple tornillito? ¡Ya sé que mi computadora cuesta 12 millones de dólares, pero mil dólares es una cantidad disparatada! La pagaré sólo si me manda una factura perfectamente detallada que lo justifique.”

El ingeniero asintió con la cabeza y se fue. A la mañana siguiente, el presidente recibió la factura, la leyó con cuidado, sacudió la cabeza y procedió a pagarla en el acto, sin chistar.

La factura decía:

Servicios prestados:

Apretar un tornillo…………………… 1.00 dólar

Saber qué tornillo apretar………….. 999.00 dólares


“SE GANA POR LO QUE SE SABE, NO POR LO QUE SE HACE”.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

LA VALENTÍA NO SE LIMITA AL CAMPO DE BATALLA

"La valentía no se limita al campo de batalla. Las verdaderas pruebas de valor son mucho mas profundas y calladas. Son las pruebas internas, como la de ser fieles cuando nadie nos mira, como la de soportar el dolor cuando la habitación se halla vacía, como la de quedarnos solos cuando nadie nos comprende".
-Charles Swindoll